¿Estrés en la oficina? Pon en práctica estos consejos para combatirlo

El trabajo es una de las actividades fundamentales para la vida de cualquier persona. Haber terminado los estudios, es el comienzo de una nueva etapa maravillosa, la aventura laboral. Afortunadamente, la crisis económica que asoló no solo a nuestro país, sino a todo el mundo en 2008, está abandonándonos poco a poco. Con motivo de ello, están surgiendo nuevas oportunidades laborales con las que las personas pueden adentrarse en ellas para poner en práctica los conocimientos adquiridos durante su etapa académica.

Uno de los trabajos más comunes, es el de trabajar en una oficina. Para ello, puedes ser secretario, administrativo, periodista, informático o diseñador gráfico, entre otros puestos de trabajo. A veces, haber estado 8 horas diarias en ella, puede desarrollarnos un sentimiento de estrés que no es nada agradable. Para ello, en este artículo desgranamos cuáles son los consejos que debes poner en práctica para que el estrés no se adueñe de tu día.

El estrés afecta a nuestra productividad en el trabajo

Cuando hablamos de estrés o ansiedad, lo primero que debemos tener en cuenta es que la respiración es de súbita importancia para combatirla. De esta manera, se puede lograr calma y buena salud en apenas unos minutos. Para ello, permítete soltar el cuerpo al máximo y cuenta hasta 5 mientras inhalas profundamente. A continuación, exhala de forma relajada por la nariz y repite todo este ejercicio al menos 5 veces.

Es importante prestar atención al tipo de respiración realizada. En este caso, siempre debe ser diafragmática, es decir, prestar atención a que se hinche de aire el abdomen y no el pecho. Intenta dilatar este ejercicio 1 o 2 minutos controlando la respiración y observando que sea pausada. Por otro lado, no existe un número limitado de veces en que se puede realizar este ejercicio, por lo que ponlo en práctica tantas veces como necesites.

Por otra parte, se puede realizar otro sencillo consejo. A la hora de liberar nuestra mente, lo primero que debemos hacer es cerrar nuestros ojos, respirar profundamente e imaginar que nos encontramos en un lugar idílico, donde nos sintamos felices. En este caso, se puede pensar en un sitio que nos haya encantado u otro que deseemos conocer. Como tip, recomendamos aquellos relacionados con estar al aire libre y en contacto con la naturaleza. Es aconsejable respirar profundamente mientras se visitan este lugar durante 2 minutos. Cuando hayamos finalizado, basta con abrir los ojos lentamente sin realizar movimientos bruscos.

Además de ello, seguramente, te habrá llamado la atención que en muchas oficinas la gente utiliza auriculares. Se trata de un mecanismo muy útil para desestresarse, puesto que la música es realmente eficaz en estos casos o el hecho de escuchar sonidos relajantes. Sin embargo, ten cuidado a la hora de especificar el volumen, puesto que si es muy elevado podrías molestar al resto de tus compañeros.

Por otro lado, podemos hacer uso de los masajes y estiramientos. El cuello es la zona más afectada por la postura adquirida durante el trabajo. Para relajarlo, mueve lentamente la cabeza hacia delante y hacia atrás y luego de un lado a otro. Además, mueve la cabeza realizando círculos suaves durante 5 o 6 veces pero con mucho cuidado para no dañarnos las cervicales. En el caso de los brazos, puedes entrecruzar los dedos de tus manos y estirar los brazos un poco hacia arriba.

En cuanto a las muñecas, puedes girarlas suavemente durante 30 segundos y a continuación, mueve tus dedos con lentitud como si estuvieses tocando el piano. Para las piernas, ponte de pie y sacude una pierna a la vez. A continuación, eleva tus rodillas una a una y luego, gira tus tobillos varias veces.

En el caso de que estés muy cansado de estar en la misma postura, camina. Opta por ir al baño a lavarte la cara o tómate un café en la máquina con algún compañero o compañera. Para no trabajar en una postura incómoda, opta por una silla ergonómica que se adapte a tu espalda y evite movimientos perjudiciales.

De este modo, podrás conseguir que las horas en el trabajo no supongan un perjuicio para tu salud. Ahora es el momento de que pongas en práctica esta serie de consejos y que informes a tus compañeros de todo ello para que los pongan en práctica. De esta forma, podréis disfrutar del hecho de poder trabajar y a su vez, ejercitaréis vuestro cuerpo.