¿Cómo se puede aplicar el estilo escandinavo a la oficina?

La decoración está traspasando fronteras. Cada vez se impone en más sitios y las oficinas no son una excepción. Cuando nos encontramos en un espacio bonito donde existe orden, diseño y armonía en los elementos que existen en él, nos sentimos mejor y estamos más felices. Si lo extrapolamos al trabajo, rendimos más y estamos más relajados. Por ello, hoy os traemos todas las claves para que puedas incluir el estilo nórdico en tu oficina. Se trata de un estilo moderno, sencillo, minimalista y luminoso que funciona muy bien. Si quieres conocer cómo aplicarlo, en este artículo lo desvelamos.

El estilo nórdico gana cada vez más adeptos

Las oficinas modernas de medio mundo han caído rendidas al estilo nórdico. Gracias a él se crean espacios de trabajo que son confortables a la par que acertados con sus toques decorativos. Así, sutileza, confort y elegancia se aúnan para vestir espacios profesionales que emanan amplitud, luz y buen gusto.

Para poder entender qué es el estilo escandinavo, es necesario atender a sus colores, a los materiales empleados, al concepto que se tiene del espacio y a los accesorios decorativos. La luz y los textiles que se utilizan también tienen importancia a la hora de hablar de este tipo de estilo.

El color blanco es el que más predomina y el gran protagonista a la hora de hablar del estilo nórdico. El color se emplea en las paredes, suelos y techos, aunque también se acepta que se aplique un tono hueso en lugar de blanco. A la hora de combinarlo, se escoge el gris o el beige, aunque también se le puede dar una nota de color con el naranja, el verde o el amarillo a través de cuadros. De esta forma, se rompe con la pureza del color blanco.

Por otro lado, es necesario hablar de lo natural, especialmente de la madera. Se aplica tanto en muebles de oficina en suelos y en detalles decorativos. Asimismo, el cuero también combina con este estilo y es todo un acierto incluirlo. No te olvides de incluir plantas o jardines verticales para aportar ese toque natural a tu oficina. En nuestro post de hace unas semanas, hablamos sobre los jardines verticales. Puedes leerlo aquí.

En cuanto al mobiliario, predomina la sencillez y las líneas rectas. Se puede optar por muebles en madera con tonos claros o blancos o bien más oscuros en caso de que se busque contrastar. En cuanto a las sillas, siempre se puede optar por el blanco para que la gran protagonista sea la mesa. Aquí puedes encontrar muebles que se adapten a este estilo nórdico.

Por otro lado, el minimalismo también es un punto clave, donde se apuesta por pocos muebles pero con sentido. Es decir, todos los muebles que aparecen en una oficina de este tipo tienen una utilidad, no solamente hacen bonito. En cuanto a la decoración, los cuadros grandes con láminas con mucho color son protagonistas, además de los marcos en tonos claros con fotografías en collage.

Por último, es importante remarcar la importancia de los rayos del sol. Se aprovecha toda la luz que entra por los ventanales, aunque también se emplea luz artificial para conseguir que la oficina esté correctamente iluminada.

Funcionalidad, diseño, minimalismo e iluminación son los ingredientes básicos para crear una oficina escandinava. Y tú, ¿te has quedado con ganas de incluirlo en tu espacio de trabajo?