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Todos tenemos una voz interior antigua y tradicional. Un enanito gruñón que se irrita y acongoja cuando escucha términos como insight, brainstorming o welcome to the jungle, por ejemplo. “¿por qué ahora se inventan tantos términos en inglés, si se puede decir lo mismo en español?”  Bueno, pues en Oficines, aparte de distribuir muebles de oficina en Valencia, respondemos a cuestiones como esta. Pon la espalda recta, que estás inclinándote demasiado hacia delante, y dedica unos segundos a conocer el porqué de tanta terminología anglosajona.

Existe una clara tendencia a convertir al inglés muchos términos para que suenen mejor. Como si a todo el mundo le encajara mejor un budget que un presupuesto (Qué fresquito suena, ¿verdad? Pásame ese budget, ¡que lo acepto ahora mismo!).

Si bien es cierto que existen muchas palabras que podrían decirse perfectamente en español, hay algunos términos que serían difíciles de definir de forma sintética. El ejemplo que nos ocupa hoy es el soft seating, una tendencia global que se define en ingles porque expresa un modo distinto de vivir el trabajo.

Soft seating no es sentarse blandito

Soft Seating es cambiar la estructura de la oficina porque entendemos que la unión hace la fuerza, y no hay mejor unión que aquella
que se hace con gusto.

El concepto Soft Seating nació con los proyectos de oficinas pioneras en tecnología como Google, Apple y Facebook. En estas oficinas se partió de la base de que su componente activo más valioso eran las personas, y que es indispensable hacerles sentir cómodos física y psicológicamente para mejorar su productividad. En la práctica, empezaron por otorgar mucha mayor flexibilidad al componente del mobiliario de oficina que se utilizaba, y apostaron por espacios de trabajo donde fluyese la comunicación entre trabajadores, el diálogo y el movimiento en la empresa más allá de los puestos individuales.

Soft seating puede comprender los siguientes elementos:

 

Sillones y butacones: Los sillones y los butacones son elementos de uso diario en la oficina, creados bajo el concepto soft seating. La posición cómoda de las personas, cuando habilitamos un espacio en la oficina para descansar y relajarse, propicia un ambiente distendido en el que fluyen las ideas y la comunicación. Un gran ejemplo es el sillón Bádminton de actiu, un mueble de oficina elegante, tecnológico y funcional, diseñado con una gran creatividad. Se trata de un elemento icónico para tener en la oficina

Sofás: Los sofás en la oficina son puntos de encuentro entre equipos de trabajo informales y cómodos, que fomentan la comunicación. Un diseño sencillo y una estética acogedora que nos invite a sentarnos es fundamental, además de una gran adaptabilidad a la forma y el tamaño de los espacios de trabajo. Bend es un sistema modular soft seating que permite muchas formas y tamaños diferentes, para que acople perfectamente a cada espacio.

Salas de espera: Las salas de espera son normalmente el espacio más descuidado de una oficina. Mobiliario de oficina antiguo o desfasado, que directamente provoca una imagen negativa de la empresa. El concepto de Soft Seating no se queda en los empleados, sino que también debe llegar a los clientes. Existen muchas opciones para modernizar una sala de espera, y una de las propuestas más atractivas se denomina Shey. Shey es una solución modular de sillas de oficina que pueden conectarse entre sí y son más elementos (como mesitas) para generar un espacio de espera moderno, elegante y con un gran abanico de opciones de personalización.